Se crió contemplando los cerros de la Bahía de Valparaíso, viendo la actividad portuaria y el desarrollo de la ciudad. Este escenario potenció su afición por las artes, la que terminó cultivando de manera profesional. Juan Bragassi Hurtado es Profesor de Artes Plástica y Licenciado en Educación, pero su ámbito de acción ha traspasado las aulas, convirtiéndose en un reconocido gestor cultural. Destaca por ser el precursor de innovadores proyectos literarios, el fundador de centros culturales porteños, por haber montado varias exposiciones artísticas de manera independiente, por ser un excelente transmisor de la historia local, pero sobre todo, por ser un apasionado… Hoy, son varios los proyectos en carpeta y muchos los sueños por concretar, pero nunca perderá de vista su lucha para que el Estado siga generando “los canales, recursos y espacios” para la cultura, aunque reconoce que es la propia ciudadanía la que debe darse cuenta que es capaz de generar iniciativas y hacer cosas.
- El hecho de ser originario de Valparaíso, ¿crees que incidió en tu interés por las artes y posterior tendencia profesional?
- Creo que sí. Me crié contemplando desde los cerros la bahía de Valparaíso con su horizonte, viendo la actividad portuaria y el desarrollo de la ciudad. Hay algo de romántico en todo ello, lo que actúa como una impronta en el espíritu y que se expresa en la mirada que uno tiene de la vida. Otro factor fue el estímulo familiar y las ofertas significativas presentes en el entorno; recuerdo la Bienal Internacional de Arte de Valparaíso y los espacios por ese entonces existentes en los medios comunicativos ya sea impresos, radiales y televisivos para tratar el tema del arte, como lo fueron desde mediados de los 80’ hasta principios de los 90’ programas televisivos “Demoliendo el Muro” o “El Mirador de Lukas”. Creo que todo ello, en su conjunto, actuó como estímulo, pero el interés personal se va definiendo con el tiempo, a medida que uno crece y adquiere mayor conciencia, vislumbrando lo que es un gusto o interés pasajero con lo que es la vocación.
-Los libros "Saltos y Caídas" (2000) y "La Madriguera" (2002) son producto de tus primeros años como docente. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con alumnos de Educación Media en estos textos poéticos?
- Fue una muy buena experiencia. Para todos los que participaron fue una instancia de desarrollo y reafirmación personal, más allá de que se proyectaran en la poesía o en el campo de la literatura. El objeto era el aprender a creerse el cuento y darse cuenta de que uno es capaz de hacer cosas que en un momento son inalcanzables, como lo es en este caso particular: sacar una publicación en forma independiente, sin esperar necesariamente el apoyo de una editorial o de un fondo concursable. O sea, como decía un profesor mío: “que el alumno se sorprenda de lo que es capaz de hacer”. En ese tiempo Internet no era una opción, no estaba presente en Chile como lo es ahora con una serie de opciones para tal efecto.
- Eres uno de los fundadores de los centros culturales "Chile Originario" y "El Espejo de Valparaíso”. ¿Qué es lo que diferencia a estos centros culturales de otros de la región?
- Bueno, cada centro tuvo un origen distinto. El de Viña del Mar llamado “El Chile Originario”, se constituyó con un colectivo de entonces jóvenes, algunos estudiantes de educación media, otros superior y del Bellas Artes, quienes habían participado en la confección de los murales que se realizaron en el barrio de Gómez Carreño, proyecto titulado “Museo Urbano”, el que era dirigido por el artista y académico Víctor Maturana Leighton.
En tanto, el creado en la ciudad de Valparaíso fue conformado por otro grupo de jóvenes que se reunía alrededor de sus creaciones literarias. Ambos partieron tomando como tema central: la identidad desde el barrio a la ciudad. Pero con el tiempo nos dimos cuenta que no bastaba con definir un tema, sino que también era necesario especializarse, tener una manera de desarrollar el trabajo. Así pasó que la manera de trabajo del centro porteño dirigido por Carlos Figueroa, son los espacios urbanos abiertos y la manera es a través de visitas guiadas y el Chile Originario, que partió con talleres artísticos, ahora está abocado a la creación audiovisual de la mano de su presidente Juan Palma Somarriva.
- Actualmente eres parte del proyecto “Valparaíso escucha a sus monumentos”, iniciativa que se implementó en el año 2008 y que busca recuperar los espacios públicos porteños. ¿Cuál es tu rol en el proyecto y qué evaluación haces de él a dos años de su ejecución?
- Positivo. Nos pegamos un salto bastante grande en algo que no es usual para un centro cultural, el trabajar con el entorno o tener como sede de sus actividades la ciudad misma. Fue el resultado de un trabajo intenso, que implicó la búsqueda y estudio de información, el diseño de los recorridos en espacios. Desde un principio hemos tenido muy buena acogida, ya sea por parte de sus habitantes como del público visitante, así también de los medios informativos locales que han colaborado en la difusión de esta iniciativa.
- No sólo has incursionado en la literatura, la investigación, la pintura y la gestión cultural, sino que también en las comunicaciones. ¿Qué te hizo aceptar la invitación de ser el entrevistador en la producción del micro documental “Creadores: Capítulo I: El señor de los ascensores”?
- Partió como un proyecto experimental, que fue adquiriendo cuerpo en la medida que nos dábamos cuenta de la importancia de generar registros en materia de cultura, de acciones que se suceden en nuestra ciudad y región, lo cual es facilitado por los presentes medios digitales, medios que permiten a ciudadanos comunes pero con interés, contribuir en forma transversal al rescate de las variadas expresiones que conforman la cultura local y regional. Nos quedó la idea de que no todo tiene que venir del Estado o de los gobiernos, sino también de los mismos ciudadanos. En ese sentido, fui comprometiéndome con la idea de “creadores”, captando la importancia de los que estábamos realizando como equipo.
- Juan Guillermo, en casi todas tus columnas haces un llamado a las instituciones relacionadas con la cultura a que brinden “una mayor atención a la búsqueda, registro, atesoramiento, estudio y promoción de los distintos elementos que dan forma a nuestra identidad cultural”. Durante todos estos años, ¿crees que este llamado ha surtido algún tipo de efecto positivo en tu región?
- No sólo a las instituciones, sino también a los ciudadanos. Muchas veces nos quedamos con la forma y no con el fondo o la calidad de lo que es caratulado con el sello de cultura. El Estado puede generar -como ahora lo ha hecho- los canales, recursos y espacios, pero ellos deben ser ocupados por una ciudadanía activa y no sólo receptiva. En ese aspecto quienes dicen estar dedicados al tema cultural: los artistas, los gestores y estudiosos deben tener en claro que ellos tienen una responsabilidad en la importancia o no que se le da -en general- a est
Se crió contemplando los cerros de la Bahía de Valparaíso, viendo la actividad portuaria y el desarrollo de la ciudad. Este escenario potenció su afición por las artes, la que terminó cultivando de manera profesional. Juan Bragassi Hurtado es Profesor de Artes Plástica y Licenciado en Educación, pero su ámbito de acción ha traspasado las aulas, convirtiéndose en un reconocido gestor cultural. Destaca por ser el precursor de innovadores proyectos literarios, el fundador de centros culturales porteños, por haber montado varias exposiciones artísticas de manera independiente, por ser un excelente transmisor de la historia local, pero sobre todo, por ser un apasionado… Hoy, son varios los proyectos en carpeta y muchos los sueños por concretar, pero nunca perderá de vista su lucha para que el Estado siga generando “los canales, recursos y espacios” para la cultura, aunque reconoce que es la propia ciudadanía la que debe darse cuenta que es capaz de generar iniciativas y hacer cosas.
- El hecho de ser originario de Valparaíso, ¿crees que incidió en tu interés por las artes y posterior tendencia profesional?
- Creo que sí. Me crié contemplando desde los cerros la bahía de Valparaíso con su horizonte, viendo la actividad portuaria y el desarrollo de la ciudad. Hay algo de romántico en todo ello, lo que actúa como una impronta en el espíritu y que se expresa en la mirada que uno tiene de la vida. Otro factor fue el estímulo familiar y las ofertas significativas presentes en el entorno; recuerdo la Bienal Internacional de Arte de Valparaíso y los espacios por ese entonces existentes en los medios comunicativos ya sea impresos, radiales y televisivos para tratar el tema del arte, como lo fueron desde mediados de los 80’ hasta principios de los 90’ programas televisivos “Demoliendo el Muro” o “El Mirador de Lukas”. Creo que todo ello, en su conjunto, actuó como estímulo, pero el interés personal se va definiendo con el tiempo, a medida que uno crece y adquiere mayor conciencia, vislumbrando lo que es un gusto o interés pasajero con lo que es la vocación.
-Los libros "Saltos y Caídas" (2000) y "La Madriguera" (2002) son producto de tus primeros años como docente. ¿Cómo fue la experiencia de trabajar con alumnos de Educación Media en estos textos poéticos?
- Fue una muy buena experiencia. Para todos los que participaron fue una instancia de desarrollo y reafirmación personal, más allá de que se proyectaran en la poesía o en el campo de la literatura. El objeto era el aprender a creerse el cuento y darse cuenta de que uno es capaz de hacer cosas que en un momento son inalcanzables, como lo es en este caso particular: sacar una publicación en forma independiente, sin esperar necesariamente el apoyo de una editorial o de un fondo concursable. O sea, como decía un profesor mío: “que el alumno se sorprenda de lo que es capaz de hacer”. En ese tiempo Internet no era una opción, no estaba presente en Chile como lo es ahora con una serie de opciones para tal efecto.
- Eres uno de los fundadores de los centros culturales "Chile Originario" y "El Espejo de Valparaíso”. ¿Qué es lo que diferencia a estos centros culturales de otros de la región?
- Bueno, cada centro tuvo un origen distinto. El de Viña del Mar llamado “El Chile Originario”, se constituyó con un colectivo de entonces jóvenes, algunos estudiantes de educación media, otros superior y del Bellas Artes, quienes habían participado en la confección de los murales que se realizaron en el barrio de Gómez Carreño, proyecto titulado “Museo Urbano”, el que era dirigido por el artista y académico Víctor Maturana Leighton.
En tanto, el creado en la ciudad de Valparaíso fue conformado por otro grupo de jóvenes que se reunía alrededor de sus creaciones literarias. Ambos partieron tomando como tema central: la identidad desde el barrio a la ciudad. Pero con el tiempo nos dimos cuenta que no bastaba con definir un tema, sino que también era necesario especializarse, tener una manera de desarrollar el trabajo. Así pasó que la manera de trabajo del centro porteño dirigido por Carlos Figueroa, son los espacios urbanos abiertos y la manera es a través de visitas guiadas y el Chile Originario, que partió con talleres artísticos, ahora está abocado a la creación audiovisual de la mano de su presidente Juan Palma Somarriva.
- Actualmente eres parte del proyecto “Valparaíso escucha a sus monumentos”, iniciativa que se implementó en el año 2008 y que busca recuperar los espacios públicos porteños. ¿Cuál es tu rol en el proyecto y qué evaluación haces de él a dos años de su ejecución?
- Positivo. Nos pegamos un salto bastante grande en algo que no es usual para un centro cultural, el trabajar con el entorno o tener como sede de sus actividades la ciudad misma. Fue el resultado de un trabajo intenso, que implicó la búsqueda y estudio de información, el diseño de los recorridos en espacios. Desde un principio hemos tenido muy buena acogida, ya sea por parte de sus habitantes como del público visitante, así también de los medios informativos locales que han colaborado en la difusión de esta iniciativa.
- No sólo has incursionado en la literatura, la investigación, la pintura y la gestión cultural, sino que también en las comunicaciones. ¿Qué te hizo aceptar la invitación de ser el entrevistador en la producción del micro documental “Creadores: Capítulo I: El señor de los ascensores”?
- Partió como un proyecto experimental, que fue adquiriendo cuerpo en la medida que nos dábamos cuenta de la importancia de generar registros en materia de cultura, de acciones que se suceden en nuestra ciudad y región, lo cual es facilitado por los presentes medios digitales, medios que permiten a ciudadanos comunes pero con interés, contribuir en forma transversal al rescate de las variadas expresiones que conforman la cultura local y regional. Nos quedó la idea de que no todo tiene que venir del Estado o de los gobiernos, sino también de los mismos ciudadanos. En ese sentido, fui comprometiéndome con la idea de “creadores”, captando la importancia de los que estábamos realizando como equipo.
- Juan Guillermo, en casi todas tus columnas haces un llamado a las instituciones relacionadas con la cultura a que brinden “una mayor atención a la búsqueda, registro, atesoramiento, estudio y promoción de los distintos elementos que dan forma a nuestra identidad cultural”. Durante todos estos años, ¿crees que este llamado ha surtido algún tipo de efecto positivo en tu región?
- No sólo a las instituciones, sino también a los ciudadanos. Muchas veces nos quedamos con la forma y no con el fondo o la calidad de lo que es caratulado con el sello de cultura. El Estado puede generar -como ahora lo ha hecho- los canales, recursos y espacios, pero ellos deben ser ocupados por una ciudadanía activa y no sólo receptiva. En ese aspecto quienes dicen estar dedicados al tema cultural: los artistas, los gestores y estudiosos deben tener en claro que ellos tienen una responsabilidad en la importancia o no que se le da -en general- a esta temática. Un ejemplo de ello es esta instancia de Contenidos Locales que es un excelente espacio como para generar lazos comunicativos y de difusión de sus actividades e intereses.
- ¿Qué deberíamos esperar de Juan Guillermo Bragassi para los próximos meses? Sus próximos proyectos también tienen que ver con el tema de la cultura?
- Estoy abocado este año a poder generar material para una exposición individual a realizarse el año 2010. Por otro lado tengo proyectado generar una serie de programas microdocumentales, los cuales van a estar referidos a la historia de la pintura o las artes visuales en Chile. Los profesores de artes nos hemos dado cuenta que en ese aspecto no hay nada desde hace años.
La idea es generar un material audiovisual gratuito, complementario, dirigido sino es a público en general a los docentes y los alumnos y, a partir de ello, rescatar o generar un registro de algunas figuras locales. O sea, hacer algo muy parecido a lo que se hizo con “el programa demoliendo el muro”, pero en una versión más sencilla y dosificada. Lo otro, es continuar en el verano con la realización de los tours guiados, los cuales deberán contemplar la vistas de algunos cerros emblemáticos de Valparaíso, además de su casco histórico.a temática. Un ejemplo de ello es esta instancia de Contenidos Locales que es un excelente espacio como para generar lazos comunicativos y de difusión de sus actividades e intereses.
- ¿Qué deberíamos esperar de Juan Guillermo Bragassi para los próximos meses? Sus próximos proyectos también tienen que ver con el tema de la cultura?
- Estoy abocado este año a poder generar material para una exposición individual a realizarse el año 2010. Por otro lado tengo proyectado generar una serie de programas microdocumentales, los cuales van a estar referidos a la historia de la pintura o las artes visuales en Chile. Los profesores de artes nos hemos dado cuenta que en ese aspecto no hay nada desde hace años.
La idea es generar un material audiovisual gratuito, complementario, dirigido sino es a público en general a los docentes y los alumnos y, a partir de ello, rescatar o generar un registro de algunas figuras locales. O sea, hacer algo muy parecido a lo que se hizo con “el programa demoliendo el muro”, pero en una versión más sencilla y dosificada. Lo otro, es continuar en el verano con la realización de los tours guiados, los cuales deberán contemplar la vistas de algunos cerros emblemáticos de Valparaíso, además de su casco histórico.
* Entrevista hecha por la periodista Carmen María Baeza y públicada en la Comunidad de Contenidos Locales del Programa BiblioRedes, el jueves 23 de septiembre del 2010.